A SOLAS
Por Rheya Umbría hijo no dijo: «Esta boca es mía». Pareció que murmuraba para sus adentros. Irene pensó que tal vez estaba maldiciendo su suerte, que era lo que ella iba a hacer en cuanto cayera la noche, se quedara a solas y la envolviera el silencio. Había días que mejor saltárselos. Semanas enteras… —Aparca […]