¿NOVELA INTIMISTA O DE CRÍMENES?
Por José María Tovillas Morán
Reseña de LA SOMBRA DE LA ROSA
ÁNGELA BANZAS
DeBolsillo, 2024
430 páginas
10,90 euros
En su tercera novela, La sombra de la rosa, Ángela Banzas, escritora compostelana que alterna la novela en castellano y la poesía en gallego y ha resultado finalista del Premio Planeta 2025, relata una historia en la que se entremezclan crímenes del pasado y crímenes actuales aunque considero que, en realidad, su rasgo principal es que se trata de una novela costumbrista e intimista. Algunos críticos hablan ya de noir gallego y la incluyen dentro de esta tendencia (¡cómo nos gusta clasificar, ordenar y sistematizarlo todo! A mí también).
Isla de Cortegada, 1910. El hallazgo del cadáver de una niña el día de la matanza del cerdo genera conmoción entre los habitantes de la ría de Arousa. El culpable de este horrendo crimen es el poeta Guillermo de Foz (invención de la autora) condenado al garrote vil.
En 2002, tras el descubrimiento de los diarios de Guillermo de Foz en el Monasterio de Armenteira (Pontevedra) se empiezan a producir una serie de asesinatos que siguen la inspiración de los textos de autores malditos de la literatura.
Lógicamente, el marco en el que se desarrolla la historia tiene mucha influencia en los acontecimientos de la trama. Esto la situaría como una novela de crímenes gótica: un marco territorial limitado, unas condiciones metereológicas que generan aislamiento, secretos familiares y comunitarios…
Volvemos a la España Vaciada. La novela también sirve de homenaje a la naturaleza casi salvaje de las 24 ha de la Isla de Cortegada que está integrada en el Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas desde el 1 de julio de 2002 y es patrimonio público desde el 30 de agosto de 2007. Repiten algunos «la siempre hermosa, marinera, mágica y lluviosa Galicia».
Otro de los grandes temas de la novela es el de los autores malditos o el malditismo. Lo cierto es que si consultamos las páginas de literatura son escritores malditos que acumulan el no haber encajado en la sociedad y el tiempo en los que les ha tocado vivir, que han tenido comportamientos contrarios a lo que los demás esperaban de ellos, han sufrido estrecheces económicas, han participado en relaciones interpersonales disfuncionales (se han llevado mal con su familia, pareja, amantes, jefes y hasta Hacienda), han escogido malas compañías como la absenta y sus trayectos vitales no han finalizado con un happy end. Actualmente ya existe un canon de escritores malditos (aunque la expresión parezca un oxímoron) y la verdad es que parece que es un must figurar en alguna de estas listas. ¿Quién quiere leer historias escritas por funcionarios o profesores de vidas grises y sin morbo como la de un servidor a los que les faltan experiencias vitales potentes y atractivas? Como ejercicio creativo la autora ha incluido en su texto los diarios relativamente extensos en el texto del propio Guillermo de Foz.

Algunos críticos alertan que la trama es muy enrevesada. Creo que a la novela le sobran capítulos y lo cierto es que la trama es tan complicada que la autora ha tenido que recurrir a la técnica del deus ex machina para resolver la cuestión clave: quién es el asesino. Creo que esta fórmula no es justa con el lector ya que el lector, si es perspicaz, debe tener las pistas suficientes en el texto que ha leído para identificar quién es el asesino.
Algunas escenas de la trama, que intuyo coinciden con anécdotas auténticas vividas por la autora, destacan los tópicos sobre el carácter gallego.
Bajo el marco de una novela de misterio, sobresale una novela intimista. La protagonista, Antía Fontán (profesora de Literatura en La Sorbona), atraviesa una crisis personal profunda debido a su reciente divorcio de su marido y padre de su hija Alicia. El viaje a Galicia en un año sabático le ha de permitir salir de esta crisis. Sin embargo, la acción se complica. Entre acontecimiento y acontecimiento aparecen reflexiones sobre el enamoramiento, sobre los sentimientos, la complicidad con la pareja, el alejamiento progresivo, el despertar sin nadie al lado… Como contrapunto al dramatismo de la novela aparecen las conversaciones telefónicas entre la protagonista, su exmarido e, incluso, su nueva pareja en las que hay pullas, ironía y reflexiones sobre el estado de las relaciones. Para mí ha sido la parte más atractiva de la obra.
He recogido algunas de las frases más interesantes de La sombra de la rosa:
«No necesita levantar la voz ni ser desagradable con nadie. Se mantiene firme y es capaz incluso de sonreír con una mirada tranquila. Eso es tener carácter. Saber dominar nuestros impulsos. Justo lo contrario a tener temperamento, que es pérdida del control».
«…el reencuentro, una emoción que oscilaba entre la alegría presente y la tristeza pasada, que necesitaba la unión de dos manos entrelazadas con planes futuros y la oportunidad para hacerlo de otra manera, para hacerlo mejor y juntas».
«¿Cómo decirle que hubo un tiempo que evitaba mirarle a los ojos por descifrar el brillo del mar en un horizonte tan fuera de nuestro alcance?».